Seguramente la palabra en si no te diga nada, no está recogida en la RAE, pero se usa desde 1819. La palabra proviene de la unión de dos vocablos en latín ultra (más allá) y crepidarius (zapateros) que eran quienes hacían crepidas (sandalias). Para saber de dónde proviene y qué significa, hay que irse un poco más atrás en la historia.

Todo proviene de una historia descrita por Plinio el viejo el cual describe una anécdota del método de Apeles de Colofón, unos de los mejores pintores de la Grecia antigua, Apeles era muy perfeccionista, y le gustaba mostrar sus cuadros en público, para que la gente le dijera qué aspectos le gustaba menos y así ir puliendo su técnica, en una de estas ocasiones, se acercó un zapatero al cuadro y le hizo una apreciación sobre las sandalias que Apeles había pintado, ya que el zapatero, no creía correcta la forma en que éste las había representado. Al cabo de un tiempo, Apeles volvió a mostrar el cuadro en público y el zapatero de nuevo volvió a acercarse, al ver que Apeles le había hecho caso y había rectificado con sus apreciaciones, comenzó a opinar sobre otras cosas del cuadro, a lo que Apeles se limitó a decirle “Ne supra crepidam sutor iudicaret”, que sería como “No opines por encima de las sandalias”, que con el paso del tiempo derivaría en la expresión “Zapatero, a tus zapatos” cuando se quiere acallar a alguien que está hablando de algo que no es de su competencia.

Cómo descubro a los ultracrepidianos?

Muchas veces llegamos a una empresa y nos damos cuenta que alguien es vanagloriado e idolatrado dentro de ésta, a ti incluso, al conocer a esta persona, te transmite la misma sensación, una persona segura, rotunda en sus afirmaciones, parece saber de qué habla, por lo general ocupa puestos de dirección y gerencia. Si no te has cruzado antes con gente así y no los has sabido detectar, tardarás en entender lo qué pasa.

La persona habla con rotundidad y parece manejar de todo, a ti, que sabes que tú no entiendes de todo, te parece un erudito. Pasa el tiempo, hasta que la persona en cuestión, hace una afirmación dentro de tu campo de conocimiento, tú sabes de eso, su afirmación es una salvajada, una completa idiotez, mientras que la persona sigue profundizando en su aseveración, y si te has permitido la desfachatez de corregirle, te aseverará y te dirá que no tienes ni idea, y de repente piensas “se me cayó un mito”, pues no, has descubierto a un ultracrepidiano.

Algo debes saber, nadie sabe más que nadie, simplemente sabemos cosas diferentes, cuanto más diferentes sean tus conocimientos con respecto al de al lado, más te parecerá que sabe. Valora el conocimiento como lo que es, respétalo no lo vanaglories.

Cómo diferenciar a un ultracrepidiano de alguien que simplemente está dando su opinión?

Pues no es fácil, podemos caer en prejuicios, pero cuando aprendes a diferenciarlos es sencillo. Por lo general esta gente da su opinión sin pensárselo mucho, es el primero que opina, pero suelen ir más allá, no solo opinan, sino que además, critican.

Evidentemente, todos somos diferentes y tenemos derecho a opinar, pero hay que tener cuidado que nuestra opinión no se convierta en crítica destructiva de algo de lo que no tenemos ni idea hacia alguien.

Además, su crítica no tiene intención alguna de ayudar o mejorar, su único propósito es demostrar su supuesto “conocimiento”.

Por lo general no dejan lugar a generar debate, ya que aseveran sus palabras, no matizan, como si fueran la única verdad absoluta, solo existe una manera correcta de hacer las cosas y es como te está contando. Además, su opinión va contra alguien al que empequeñecen, desprestigian y descalifica.

El problema de tener ultracrepidianos en la empresa

Ya te habrás dado cuenta que esta gente llega a ser muy molesta pero no solo eso, restan al objetivo colectivo, desmotivan y sangran a la compañía.

Son gente que constantemente dan su opinión, sin dar lugar a debate y sin intención de solucionar ningún problema, solo tienen la intención de mostrar su opinión y hacerla prevalecer, opinión basada en el desconocimiento y plagada de errores, generalmente criticando a alguien y desprestigiándolo. Crean caos y desconcierto en los grupos.

Estas personas critican tanto porque desean desesperadamente sentirse importantes. Pero como no pueden hacerlo con argumentos propios intentan menospreciar a los que le rodean. Son personas con una falta de empatía y un gran problema de ego desmesurado.

Cómo protegerse de los ultracrepidianos?

Fácil pero no sencillo, lo primero es detectarlos a tiempo, si puedes evita relacionarte con ellos, mucho menos le tomes en serio, cuando hablan mal de alguien es porque ese alguien sí que tiene conocimientos, así que acércate a los que critica porque ellos te harán crecer. No discutas con ellos o les corrijas, (-¿Cuál es el secreto de la felicidad, gran maestro? -No discutas con idiotas, aprendiz -No estoy de acuerdo, maestro -Sí, tienes razón), lo mejor es hacer como hizo Apeles, sin agredirlo dale las gracias por su opinión y zanja el asunto.

Evita transformarte en un ultracrepidiano.

Es fácil sentirse atraído por la opción de opinar de todo, pero recuerda:

  • Primero asegúrate de que sabes de lo que hablas,
  • Segundo da tu opinión desde el respeto sin ofender a nadie ni descalificar y si sin querer lo haces pedir disculpas.
  • Último, céntrate en los aspectos de mejora los que suman, no en los negativos que minan la confianza y crean incertidumbre.

Adaptación del artículo: https://rinconpsicologia.com/estamos-rodeados-ultracrepidianos/ de Jennifer Delgado Suárez del Blog Rincón de la psicóloga.

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